Julio 5 De Soajo – Parque Nacional Peneda Geres – Valença do
Minho.
La mañana de hoy a través del parque ha sido como vivir un
documental de naturaleza.
Laderas boscosas de pinos y helechos, enormes paredes de
roca granítica, ríos serpenteando por el fondo del valle que a veces se
convertía en pasaje estrecho, y lo que no podía faltar……
Pues sí, ya no una iglesia, no…ahora a lo grande, un
santuario. Nada más y nada menos que el de Nossa Senhora de Peneda. Nos separaban de la gloria celestial 300
escalones pero hemos preferido quedarnos con la miseria terrenal y no nos hemos
atrevido.
A ratos nos cruzábamos con bovinos cuernilargos que iban
dejando su huella escatológica a lo largo del camino así como sus pares los
caballos.
Hemos pasado por pequeños núcleos de población que cada
quien ofrecía algo, ahora unos espigueiros ahora las ruinas de un castillo.
Se acercaba la hora de comer repostamos alimentos en la
Taberna Nicolás, la cual debería tener como eslogan “ Taberna Nicolás, si ya
viniste nunca más volverás”.
Anunciaban arroz de mariscos. Le pregunto al camarero que
nos atiende que cuanto tiempo se llevaría la cocción del plato. Me mira abre
los cinco dedos, empieza a girar la mano a un lado y a otro tomando como eje la
muñeca y cuando ya lleva 4 giros dice Mashhh o menosshhhh.
Ante semejante divagación y queriendo estrechar un poco el arco
de tiempo le hago otra pregunta.
¿Masshhh o Menoshhh 2 horas, Masshhh o Menoshhh una hora?
Al final nos hemos decidido por un corte de carne que en las
ocasiones anteriores nos había gustado PICANHA. En esta ocasión lo que debería
ser un corte de carne grueso con un cordón de grasita a todo lo largo se ha
convertido en una carne con el grosor de
una sábana.
La tarde la pasamos paseando por Valencça do Minho, población fronteriza y que cuenta con una fortaleza desde el siglo XII en la que actualmente se encuentra el casco viejo. Las fortificaciones actuales datan del siglo XVI y están perfectamente conservada con sus líneas de defensa, foso, muralla y al interior todo son tiendas de toallas y sábanas de alta calidad y precio muy inferior al español.
semáforo que administra tanto la entrada de vehículos como de peatones
las defensas de la ciudad para impedir las incursiones de los gallegos
Laúnica calle que encontramos sin tiendas de toallas
La tarde la pasamos paseando por Valencça do Minho, población fronteriza y que cuenta con una fortaleza desde el siglo XII en la que actualmente se encuentra el casco viejo. Las fortificaciones actuales datan del siglo XVI y están perfectamente conservada con sus líneas de defensa, foso, muralla y al interior todo son tiendas de toallas y sábanas de alta calidad y precio muy inferior al español.
semáforo que administra tanto la entrada de vehículos como de peatones
las defensas de la ciudad para impedir las incursiones de los gallegos
Laúnica calle que encontramos sin tiendas de toallas
















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