Julio 12 Belmonte
Vaya sorpresa que nos hemos llevado con este pueblo. La idea era pasar por allí y
seguir un circuito a lo largo del Valle
de Zézere, pero había tanto que ver en este pueblo de 6895 habitantes, que
hemos consumido el día sin movernos de aquí.
El camino entre Guarda y Belmonte ha sido un zigzagueo de 28
Km que nos ha llevado casi una hora de disfrute paisajístico que como casi
siempre y debido a la luz cegadora del verano no permite plasmarlo en foto.
Al llegar, nos da la bienvenida el castillo, con su torre
del homenaje y su ventana manuelina en una de las paredes.
Abajo dos ermitas no visitables y la Iglesia de Santiago con
restos de frescos muy primitivos y en muy mal estado.
La iglesia matriz parecía más un museo fallero que una
iglesia propiamente dicha.
Reina o Virgen
El tambor del Bruc sense tambor
Pero un pueblo tan pequeño alberga :
Museo del aceite
Museo geológico del Zézere
Museo Del Judaísmo
Museo del descubrimiento
El del aceite no lo vimos por cansancio acumulado a lo largo
de un ajetreado día.
El del valle de Zézere, explica de forma interactiva la historia
geológica de la región y la importancia de este por su caudal y la energía
que produce. Es el principal afluente del Tajo en Portugal
La historia del judaísmo en este país es curiosa.
Ya hay vestigios de su presencia en época romana así como
después durante el reinado de los visigodos. Durante la dominación árabe hay
grandes centros comerciales judíos en toda la costa andalusí
Hanukkah con influencias árabes
Debido a su expulsión
de España, muchos se refugian en Portugal donde se les permite seguir las
tradiciones de su religión hasta 1498, cuando Manuel I va a casarse con la hija
de los Reyes Católicos cede a las exigencias de sus suegros y decide
expulsarlos pero sabiendo la importancia económica de la comunidad judía retrasa la expulsión y fuerza
la conversión al cristianismo del mayor número posible dando lugar a miles de
cristianos nuevos.
Antigua Torá con todo el pentateuco escrito
Muchos salieron hacia Marruecos, Turquía o Grecia y otros
quedaron en Portugal, viviendo como cristianos de puerta a fuera y como judíos en
la intimidad de sus casas. Hacían la limpieza de casa los viernes y cocinaban
también ese día para no tener que trabajar el sábado y lo mas que hacían era
salir a pasear para ser vistos por el resto del pueblo y no levantar sospechas.
Cocción de pan ácimo sobre tejas vistiendo todo de blanco
La presión de la inquisición fue tal que poco a poco fueron perdiendo muchas de
sus costumbres como la circuncisión así como su propio idioma. No ha sido hasta
la llegada de la democracia en los 70´s donde han vuelto a emerger con total
liberta de culto y costumbres.
El museo del descubrimiento podemos ver de forma interactiva
los tipos de naves que se usaban para las rutas marítimas tanto hacia áfrica y
Asia como para América, los alimentos, las vicisitudes de los descubridores y
la formación de la entidad brasileña como pueblo.
Ha sido una jornada maratónica de aprendizaje donde casi no
hice fotos por el mismo motivo.
Mañana cruzaremos la frontera para iniciar regreso previo
dos días de descanso en la región de Las Batuecas en la provincia de Salamanca
La comida ha sido una curiosidad gastronómica local, unos pescaditos tipo sardina acompañados de unas habichuelas con cebolla cruda por encima. El vino fabuloso, se llama Dois ponto cinco y mañana intentaremos buscarlo en la tienda.

















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