lunes, 8 de julio de 2019

7 y 8 Julio Aveiro y alrededores.





7 y 8 Julio Aveiro y alrededores.

El día de ayer, como buen domingo, lo dedicamos a desarrollar la pereza, esa que vive agazapada en nosotros y que de vez en cuando sale a la superficie, tomando el mando de nuestra voluntad y por tanto de nuestro destino.
Lo intentamos, quisimos entrar a un convento museo pero justo en ese momento cerraban para el “almorço”, al lado estaba la catedral, fea, sin gracia y en plena misa. Paseamos un poco y constatamos que esta ciudad no tiene personalidad. El tipo de construcción carece de gracia, mezclando en una manzana edificios antiguos con adefesios modernos.


                      Frente a un edificio histórico tenemos la rampa de bajada a un parking

Aunque tiene una zona muy nueva de gran atractivo,





Ante semejante panorama, lo mejor era rendirnos – Que fáciles somos – e irnos a comer.
En el restaurante Centenario, a 50 m del hotel y frente al mercado, nos esperaba una grata sorpresa, primero una sopa de Mar y luego dos formas de preparar el bacalao.



                  Bacalo espiritual, especie de pastel con bechamel, verduras, langostinos y Bacalao


                   El que me pido es el bacalao a Bras con patatas paja.

La cercanía del hotel nos llamaba con una fuerza arrebatadora. Ahora entiendo a Ulises y los cantos de sirenas. Imposible no rendirse.
 Para cuando despertamos ya era hora de un paseo por la ribera de los  canales de Aveiro, ver a los turistas muy turistas subidos en los barcos “ moleiros” navegando y nosotros buscando un bar donde saciar la sed. Al final nos quedamos  en uno con tele para ver la final de la Copa América y deleitarnos con una sardinas a la brasa.
Durante el paseo descubrimos una tienda especializada en conservas




El día de hoy amanece muy nublado y la pena es que vamos a visitar los alrededores del la laguna de Aveiro, tanta en su parte norte como en al sur y le vendría bien un poco de luz solar.
Unas pasarelas de madera permiten el paso a la playa sin dañar las dunas. Lo curioso es que a 50 m de la playa ya están las casas y edificios de los veraneantes. Por suerte todo muy cuidado.




                 parece mentira, tan pequeños y tan modositos

A dos Km al sur de Praia Barra se encuentra Costa Nova , antiguo pueblo de pescadores con casas de fachadas de azulejos como la de los barrios marítimos de Valencia y unas muy bonitas de rayas de colores.



Cruzar la boca de la ría sería en barco 15 minutos, un estrecho de no más 3 Km, pero por tierra son 47Km. Lo hacemos conduciendo para conocer y disfrutar los paisajes.
Leemos que en Torreira la especialidad del pueblo es la Caldeirada de anguilas. Tenemos suerte y en el restaurante Onda Sol nos la preparan. La anguila de aquí es más delgada, tiene menos carne pero el guiso es muy bueno. Utilizan hierbabuena para aromatizar.





Quien nos atiende en un perfecto castellano con acento latino es un portugués hijo de madre Venezolana, muy simpático y servicial. Creo que Eva se ha enamorado de él ya que le ha dejado 5 € de propina.
Al salir del restaurante luce un sol brillante que invita a reposar la comida en la playa con  ginebra ella y con un aperol yo.




Eva no puede evitar la tentación de emular al hombre perro echado sobre el paseo

                                                              L´home gos



Una segunda playa muy solitaria le ha servido a Eva para testar la fría temperatura del Océano Atlántico. Parece que la corriente de Humboldt hoy tenía el día libre















No hay comentarios:

Publicar un comentario