viernes, 28 de junio de 2019

Oporto, 27 Junio





27 Junio 2019.  Oporto.

Hoy nos comportamos como turistas huevones. ¿ Nos estaremos empezando a convertir en turista al que todo le resbala y nada le interesa mas allá de una siesta y una buena comida?
Para empezar la hora de quedar….10:30 a.m. ya desayunados en el hotel de los sobrinos. Nosotros estamos en la parte alta de la ciudad por lo que siempre que salimos es cuesta a bajo. Visita rápida al mercado, gran despliegue de frutas y verduras y muchas de ellas tropicales y asiáticas. Magostín, rambutanes, maracuyas, carambolas etc. Los pescados tienen una presentación mas basta que las pescaderías de valencia. Aquí tienen todos los pescados amontonados y faltos de mimos.



Saliendo del mercado llegamos a la plaza de la libertad, llena de edificios señoriales, con arquitectura decimonónica . Mientras leemos sobre el paisaje citadino que nos rodea, Migue propone  subirnos a un bus turístico para dar la vuelta a la ciudad.



 Las calles estrechas no ayudan a la fluidez del tráfico y si encima vas sobre una bus de dos pisos y varios metros de longitud, la marcha es lenta, que digo lenta, “tortugosa”.





Calles  con comercios de primeros de siglo´XX la mayoría y algunos de finales del XIX. Todo tiene carácter y personalidad.





Al llegar cerca del río, nos bajamos y paseamos las riveras en busca del restaurante que Eva proponía, Bacalahu. Buénisimo. Vinos blancos de la zona de Trasosmontes, chips de pieles de bacalao tostado, un bacalo sobre cama de patatinhas fritas y un plato de arroz con bacalao cocinado con vino blanco que quitaba la cabeza. La emoción ha sido tal que se me olvidó la fotografía hasta casi el final de la comida.


                                                       Antes de y después de



Visita a las bodegas Ferreira, sitas en un antiguo convento en la zona de Vila Nova de Gaia seguida de cata de tres oportos. Uno de color ámbar muy dulce, otro color cereza y por último un vintage de color muy oscuro que podría servir de vino de mesa de cuerpo crecido, espeso y compacto.




 La somnolencia nos invade súbitamente por lo que los retiramos a sestear hasta la noche.
O Fado, nombre del restaurante al que vamos para deleitarnos con los melancólicos cantos portugueses y su cocina. El menú ha consistido en almejas en salsa verde…..9,5 sobre 10.
Luego Bacalao a la no se qué, llevaba aceitunas, pimientos y alcaparras. Un pedazo alargado y grueso como el antebrazo de un adolescente. Para terminar un arroz con vieiras y langostinos, de color rojizo y que llevaba menta que le daba frescor y una especie no identificada que hacía que picara ligeramente, dándole alegría al paladar y gloria a las papilas.









1 comentario:

  1. Las piscinas das Mares, estan en Leça de Palmeira, Matosinhos y son diseños de Alvaro Siza Vieira.
    En la misma acera y unos trescientos metros al norte, se encuentra el restaurante Casa de Cha da Boa Nova, diseñado por el mismo arquitecto y con buena comida.
    Este arquitecto es el mejor de Portugal y nació en Matosinhos.

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