Oporto 28 Junio 2019.
La idea de hoy era disfrutar de las Piscinas do Mar, unas
piscinas entre las rocas de la costa, llenas de agua de mar, el mismo nombre lo
dice y lo describe. Están al norte de Oporto y a no mas de media hora de camino. La zona es
bonita, edificios modernos frente a paseo marítimo y el Atlántico extendiéndose
hasta América.
Primera sorpresa, está cerrado. Hosti, tu, esto está tomado
por okupas, mira aquí tienen su ropa. No güey, es un mercadillo cutre. Al ritmo
de las blasfemias pertinentes por no poder pasar un rato jugueteando con el
agua de mar, levantamos la cabeza y vemos a 2 esmirriadas jovencitas y un
jovencito, posando para una sesión de fotos de modas.
A grandes males, grandes
remedios, nos vamos a un bar sobre la arena y nos encervezamos de buena mañana charlando y mirando a una banda de menudos disfrutando de la playa.
Pasan las horas alegremente amenizadas con las historias de la vida y aprovechando que en Portugal , una buena
hora para comer es la 1, nos buscamos una marisquería de las que abundan en la
zona. Marisqueria Mauritania. Lo que se ven en las fotos son una ración de
parrilada de pescado y otra de arroz de mariscos. Suficiente para 4. Estas
raciones portuguesas son una barbaridad.
Despues de semejante atracón tuvimos que permitir que los gintonics hicieran su labor digestiva.
El tráfico es
bastante pesadito, la vuelta ya nos tomó el doble de tiempo. Nos
volvimos a ver para la cena en el café Guaraní. Estamos un pocobastante llenos
de tanta comida y vino por lo que nos conformamos con un cebiche de pulpo, unas
pimientos de padrón, gigantes y muy picantes y unos quesos que parecían de esos
que se olvidan al fondo del tuper y además destapado y cuando llegas un mes
después esta duro como piedra. También tenían fado en vivo, menos íntimo que el
de ayer y mas festivo de cara a la enorme cantidad de turistillas que llenaban
el comedor.
Con unos abrazos y buenos deseos para continuar el viajes,
nos despedimos, ellos para volver a México y nosotros para continuar en busca
del vino perdido.












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